domingo, 16 de marzo de 2014

El castillo en el aire

El castillo en el aire de Diana Wynne Jones



TÍTULO: El castillo en el aire
AUTORA: Diana Wynne Jones
AÑO: 2013
EDICIÓN: 2.ª edición
EDITORIAL: Berenice



En Zanzib, vive Abdulah, un joven y soñador vendedor de alfombras, que tiene que lidiar con la familia de su padre, que le atormenta, y con la profecía de su nacimiento. Pero un día, Abdulah, compra una alfombra mágica que le transportará hasta el jardín de la hija del sultán, Flor en la noche. Abdulah se enamora de ella y comienza a pensar que sus sueños pueden hacerse realidad, pero el destino le tiende una mala jugada: un demonio raptará a Flor en la noche y se la llevará hasta un lugar inalcanzable para el joven.

De este modo comienzan las aventuras para el joven vendedor de alfombras, conocerá a diferentes personajes, genios, gatos que cambian de tamaño, norteños..., y viajará por Ingary y Zanzib, hasta conseguir encontrar a su amada.

Si en El castillo ambulante Diana Wynne Jones jugaba con los elementos de los cuentos occidentales, en este caso, usará de los elementos de los cuentos orientales, inspirándose en las Mil y una noches, para recrear una historia mágica llena de alfombras voladoras, genios gruñones que conceden deseos, demonios y ángeles de la cultura oriental, sultanes, mercenarios, profecías y un lenguaje cargado de vocativos rimbombantes y adjetivos sonoros propios del regateo.


El protagonista es un joven que, al igual que Sophie en El castillo ambulante, se siente supeditado a la profecía y al destino, por eso se refugia en sus ensoñaciones. Pero poco a poco verá que el destino le tomará el pelo con sus sueños y dejará de soñar para vivir y decidir su camino.

Como contrapunto a Abudlah, aparece un soldado pendenciero que esconde más de lo que aparenta y será su compañero de viaje del que desconfiará en algunos momentos; a ambos les esperan unas sorpresas agradables, extrañas y otras no tan agradables. Quizás el lector se sorprenderá más que los propios protagonistas y sonreirá con la vuelta de tuerca de la historia.

De nuevo Diana Wynne Jones crea todo un mundo fantástico alrededor de unos elementos ya utilizados pero que ella los renueva, los añade humor y, sumándolos a los cuentos occidentales, logra una segunda parte tan buena como la primera.